Publicado el 22/05/2018
husicayos-1

El pasado domingo 1º de abril, Pascua de Resurrección, el Padre Álvaro de María Gómez Fernández msp celebró la Misa de envío misionero para las cinco Hermanas Misioneras Siervas de los Pobres que el domingo siguiente, Fiesta de la Divina Misericordia, han salido para empezar una nueva fundación en el sur del Perú. El grupo de las “fundadoras” de la nueva comunidad “Santa Rosa de Lima” está conformado por :

 

Hna. Bertha Ninancuro Pompilla (Superiora);

Hna. Gloria de Lourdes Améstica Lobos,

Hna. Ana María Quijhua Mayta,

Hna. Aydé Guadalupe Amache Valdéz

Hna. Yudith Yésica Cruz Ochoa.

 

Ésta nueva fundación ha surgido en Ilo, Tacna (diocesis de Tacna y Moquegua), en la zona denominada "Las Pampas", una extensa región de arena donde se han asentado gente proveniente de Puno, Arequipa, Juliaca y algunos de Cusco, buscando un futuro mejor. Tiene ciento veinte mil habitantes, que cuenta con seis parroquias, 9 sacerdotes y dos congregaciones religiosas (una de dos miembros y la otra de tres).

El lugar exacto donde vivirán las Hermanas se llama "Alto Chiribaya". Ahí la parroquia tiene de momento uan construcción muy simple para poder celebrar la Santa Misa (se están recogiendo findos para una construcción mejor). La evangelización tiene que empezar practicamente desde cero, puesto que se trata de familias que no han tenido la oportunidad de ser evangelizadas. 

 A parte de la evangelización y catequesis las Hermanas ayudaran en la formación espiritual de la Comunidad educativa "Santa Elizabeth" que es colegio naciente, donde existe el nivel inicial completo y el primer y segundo grado de primaria, está creciendo por año.

 Como siempre en estos casos cofiamos nuestras Hermanas a vuestras oraciones para que puedan acrecentar el Reino de Dios y muchos corazones se abran a la acción Misericordiosa de Dios. San Juan Pablo II, en su enciclica Redemptoris Missio (1990) ya recordaba a toda la Iglesia en valor de la oración y el sacrificio para los misioneros:

Entre las formas de participación, el primer lugar corresponde a la cooperación espiritual: oración, sacrificios, testimonio de vida cristiana. La oración debe acompañar el camino de los misioneros, para que el anuncio de la Palabra resulte eficaz por medio de la gracia divina. San Pablo, en sus Cartas, pide a menudo a los fieles que recen por él, para que pueda anunciar el Evangelio con confianza y franqueza (RM 78).