MAR 3, 2026
En este tiempo de Cuaresma, nuestra comunidad acostumbra el rezo del Vía Crucis todos los viernes de Cuaresma, como un camino de oración que nos ayuda a contemplar la Pasión de Cristo y a profundizar en el sentido de su entrega por amor. A través de cada estación, recordamos que el Señor cargó la cruz por cada uno de nosotros y que su sacrificio no es solo un acontecimiento del pasado, sino una llamada actual a la conversión del corazón.
El Vía Crucis nos invita a detenernos, a mirar nuestras propias cruces y a unirlas a la de Cristo. En este recorrido espiritual aprendemos que los pequeños sacrificios cotidianos, como renunciar a una palabra dura, ofrecer ayuda sin esperar nada a cambio y cumplir con responsabilidad nuestros deberes, también forman parte de ese camino que nos transforma interiormente. Así, comprendemos que la Cuaresma no es solo un tiempo de penitencia, sino una oportunidad concreta para renovar nuestra fe.
Como comunidad, renovamos el compromiso de inculcar esta hermosa oración a nuestros niños, jóvenes y colaboradores, para que descubran en ella una escuela de fe y fortaleza. Les invitamos también a ustedes a rezar el Vía Crucis en sus hogares, creando espacios de recogimiento y reflexión que les permitan vivir con mayor profundidad este tiempo de Cuaresma. Caminar con Cristo hacia la Cruz es prepararnos, con esperanza, para la alegría de la Resurrección.