AGO 28, 2025
En esta ocasión tuvimos la gracia de ir de misión a los pueblos de Ccoya, Sorcca y Huanchulla, que pertenecen a Abancay - Apurímac. Cada vez se nos ablanda el corazón al ver los casos de abandono y las precarias condiciones de los más vulnerables, como lo son los ancianos, los niños y los enfermos, necesitados tanto de alimento corporal como espiritual. Debido a la falta de sacerdotes y a los extensos que son sus territorios, se hace difícil llegar con frecuencia a los pueblos alejados; y, sin embargo, la gente tiene hambre y sed de la Palabra de Dios y de la Santa Eucaristía.
Estas experiencias nos invitan a seguir orando por el aumento de las vocaciones sacerdotales y a recordar continuamente el llamado de la Iglesia a tender nuestra mano solidaria a nuestros hermanos más pobres. “La primera forma de indiferencia en la sociedad humana es la indiferencia ante Dios, de la cual brota también la indiferencia ante el prójimo y ante lo creado. Esto es uno de los graves efectos de un falso humanismo y del materialismo práctico, combinados con un pensamiento relativista y nihilista” (Papa Francisco).