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Toma de posesión como superiora local de la Casa Madre Santa María de la Hna. María Rocío del Pilar

JUN 26, 2026

La Hna. María Rocío del Pilar, quien ingresó a la comunidad de las Hnas. MSP en Cusco a los 14 años de edad, y que hoy cuenta con 27 años de vida consagrada, asumió la responsabilidad como superiora local de la Casa Santa María, casa madre de las Hnas. MSP.

Este acontecimiento inició con la celebración de la Santa Eucaristía, ofrecida por su ministerio y por la misión que hoy recibe. Concluida la celebración, se llevó a cabo la ceremonia de toma de posesión en la sala capitular. Después del canto del Veni Creator, la Hna. María Rocío realizó la profesión de fe y asumió el compromiso de guiar a la comunidad con espíritu de servicio y fidelidad al carisma.

La comunidad, conformada por 15 hermanas, renovó también su compromiso de obediencia, comunión y oración, manifestando su disponibilidad para colaborar fraternalmente en la misión encomendada.

La ceremonia fue presidida por la superiora general, Hna. María Sara, quien recordó la importancia de vivir con fidelidad la consagración religiosa, fortaleciendo la vida de oración, la fraternidad y la obediencia. Asimismo, anunció que se retomará una práctica muy significativa para la comunidad: el día de fraternidad para todas las etapas de formación y, de manera especial, para las hermanas profesas. Este encuentro se realizará cada lunes, permitiendo compartir, fortalecer la vida comunitaria y renovar los lazos de fraternidad.

La Casa Santa María, casa madre de las Hnas. MSP, está dedicada a la formación de las candidatas en las distintas etapas (aspirantado, postulantado, noviciado y juniorado). Además, desde esta comunidad se atienden el Hogar Santa Teresa de Jesús, la Residencia Estudiantil Santa Inés, el Colegio Santa María Goretti, las Laicas MSP y la Infancia Misionera en la parroquia.

Asimismo, la Casa Santa María es el lugar de encuentro de todas las Hermanas MSP y desde ella son enviadas a las diferentes comunidades donde desarrollan su misión evangelizadora, entre ellas Lima, Punacancha, Cusibamba, Rumichaca, Ilo y México.

Que el Espíritu Santo continúe iluminando a nuestras superioras para que sigan guiando a la Congregación para mayor gloria de Dios y la salvación de muchas almas.

Las hermanas damos gracias a Dios por el don de la fraternidad y encomendamos esta nueva misión a la protección de la Santísima Virgen María.